MÚSICA,BEBIDA Y ESTILO DE VIDA
1-Desde hace mucho tiempo en el Perú ,la palabra CHICHA se convirtió en un término muy utilizado para
Calificar-o descalificar- al país y a una diversidad de hechos que estan asociados a lo bajo,a lo huachafo,lo mal hecho,informal,improvisado,o del mal gusto.Osea la chicha o lo chicha era sinónimo de todo lo despreciable y sin valor.
2-La chicha,para muchos hasta fines de los años 60,sólo era la típica bebida ancestral,autóctona,andina:la chicha de jora.,que nuestros antepasados usaron para sus ceremonias y sus juergas-y que todavía se sigue bebiendo y es muy deliciosa ,por cierto-.Ésta tenía un contenido positivo.No había nada que la identificara como peyorativo o insignificante,vulgar ,de mal gusto o que estuviera mal hecho.
3-Lo chicha en los siguientes años varía de connotación.El significado del término chicha,pasó de positivo a
7-Actualmente la música chicha pareciera tener una mayor aceptación de amplios sectores sociales,entiéndease de todas las clases sociales,pero ésto podría ser sólo una moda efímera.Además habría que recordar que lo que más se escucha es a grupos que tocan temas de tex-mex o cumbias colombianas adaptadas como GRUPO 5 o HERMANOS YAIPEN, eso no es chicha.Lo que si es chicha es la música reivindicada por grupos como LA SARITA o BARETO,quienes rescatan música de los clásicos JUANECO Y SU COMBO,LOS MIRLOS,LOS DESTELLOS,CHACALÓN ,LOS SHAPIS,etc.
4-la acepción negativa se presentaba dentro de un nível social,osea,la aparición del sentido negativo del término chicha se debe a la asociación con la música creada por estos migrantes:con sus fiestas,con sus pleitos,con su
estética chillona,y sobre todo por quienes conformaban el mundo chichero,jóvenes de sectores sociales bajos,de barrios populares,la mayoría migrantes andinos pobres.El término chicha vinculado a lo improvisado,de mal gusto,cosa hecho como sea,cosa que no tiene calidad estaba también muy ligado a los prejuicios racistas criollos
:su desprecio a lo indígena,a lo cholo,a lo serrano,la poca valoración de lo cholo frente a lo blanco criollo,costeño.Dicho racismo que forma parte de nuestra conformación cultural y de nuestro inconsciente colectivo se fue reforzando desde la llegada de los migrantes andinos a las ciudades desde los años 50.
5-Con la chicha se reeditaba el enfrentamiento tradicional entre dos culturas:la andina y la costeña,en el medio urbano por medio de la presencia de los migrantes serranos o sus hijos,los nuevos limeños que eran vistos como los generadores de todos los males;éste sector fue asociado a lo achorado,a lo maleado o delincuencial sólo por pertenecer a los estratos sociales más bajos;sobre la música ejercida por éstos se la despreciaba-todavía hasta ahora ocurre-por rudimentaria,elemental,mal hecha,estridente,fea y por ser una mezcla de mal gusto,también se la identificaba con la violencia de sus fiestas y los asesinatos que de vez en cuando se producían en éstas.La música chicha estaría asociada-muchas veces sin razón-a la mediocridad artística y a la marginalidad,sería estigmatizada como “música de cholos” o “ música mala”
6-Pero no todos la entendieron así,para otros la chicha creó una propuesta distinta,original no premeditada de valores,de gustos,de belleza,de colores,de estilo,de patrones de creación,de ritmo,de vestimentas,de patrones,de consumo.Es la chicha entendida como el fermento del NUEVO PERÚ,la expresión artística de un grueso sector de la población juvenil peruana,además de la reivindicación de una identidad cultural frente a la música foránea y criolla ,además de testimonio de la creatividad,imaginación moderna y la cotidianeidad de los músicos populares.
negativo.Esto se dió básicamente desde la creación de la música chicha. Música híbrida mezcla de géneros disímiles como la cumbia colombiana,el rock,el folcklor andino o selvático,la música cubana o caribeña y la música criolla.Formada dentro de una atmósfera de convulsión social,de fusión,cuyos gestores fueron los migrantes provincianos o nuevos limeños que hicieron de este género musical su emblema.
sábado, 7 de noviembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
sábado, 31 de octubre de 2009
DÌA DE LA MÙSICA PERUANA,ENTONCES ME PREGUNTO:
¿CUÀL ES LA MÙSICA MÀS REPRESENTATIVA DEL PERÙ ACTUAL?
RESPUESTA OBVÌA :
EL GRAN CHACALÒN
..........
SIGUEN FIRMAS.....
RESPUESTA OBVÌA :
EL GRAN CHACALÒN
..........
SIGUEN FIRMAS.....
LA FELICIDAD JA,JA,JA,JA :la felicidad segùn el budismo
NUEVO CURSO
¿PORQUE MEDITAR ?
¿COMÓ SON LAS CLASES ?
¿CÓMO SON LAS TERAPIAS ?
¿HAY CLASES PERSONALES?
¿QUIÉN ENSEÑA ?
¿QUÉ ES EL BUDISMO ?
¿QUÉ LIBROS SE OFRECE ?
¿CÓMO SON LAS DONACIONES?
CONTÁCTENOS-ENLACES
gran film budista
SER FELIZ
Prof. Juan José Bustamante
“No hay camino a la felicidad.
La felicidad es el Camino”
EL BUDDHA .
¿Es la Felicidad es lo que le da sentido a la vida? Hay otras cosas que acostumbran buscarse en procesos análogos: riqueza, bienestar material, poder, conocimiento, etc. Sin embargo se observa que tales cosas no siempre proveen felicidad. A veces la previenen o impiden. Quizás podríamos decir que hay felicidad cuando hay sentido, cuando ya no falta nada (primordial) por inquirir —que todo lo demás no sería sino curiosidad, válida por supuesto— y que ya hay un ‘sentirse completo’, pues todo lo demás no sería sino
un ‘adorno’ —también correcto, de ajustarse a esa categoría mayor. Quizás esa búsqueda incluye la indagación por el bien y el mal, es decir no sólo lo que no nos hace daño, sino que además va más allá de ese par de opuestos, lo que nos permite liberarnos de ser esclavos de esas categorías —de toda categoría, en suma. Trascender. Y quizás también incluya la solidaridad con los otros seres, pues al ser felices nos convertiríamos en una fuente de inspiración y motivación para ellos, y quizás para la comunidad toda. La felicidad trascendente no puede ignorar el sufrimiento del otro. Pero es consciente del hecho que ese sufrimiento cesaría si el otro se diese cuenta de que al no faltarle nada —primordial, básico— no tendría por qué sufrir.
La frase del epígrafe, atribuida al Buddha, —parafraseando a Buddhagosha, no hay caminante, sólo camino. No hay alguien feliz, sólo felicidad— implica que el Budismo puede ser efectivamente un camino de felicidad. La felicidad no sólo es la meta, también es el medio mismo para lograrla. Siendo ya felices cada vez —todas las veces— nos establecemos en la felicidad definitiva. Un proceso logrado de búsqueda de sentido y trascendencia. Una búsqueda que primero es personal y luego se torna grupal, para quizás instalarse después como parte del tejido social (como pasó primero en los tiempos del Buddha histórico, Shakyamuni, y luego en los países que han llegado a ser ‘budistas’ —i.e. Sri Lanka, Mongolia, Birmania, Tailandia, China, Tíbet, etc.).
La experiencia del Buddha es la base del Budismo. Sorprende a veces como se puede ser teórico del Budismo sin interesarse por la experiencia misma del Despertar, sin intentar emularla. No sólo interesarse intelectualmente sino vivencialmente. Nuevos tiempos soplan en los claustros académicos, donde antes se consideraba muy mal visto que un erudito pudiera ‘comprometer su objetividad’ con una práctica ‘confesional’. Como el Budismo no es una confesión —no se basa en la fe— sólo se le puede comprender realmente acercándose a la experiencia misma de la Budeidad. Se comienza pues a trascender los límites académicos y aún confesionales, y se llega a considerar muy conveniente que un profesor de Budismo sepa de qué está hablando. ¿Después de todo, qué pasaría si se perdiese la memoria? ¿No quedarían sólo las experiencias más básicas? ¿Qué experiencia más radical —en la raíz— que la felicidad trascendente?
El Buddha se llamaba a sí mismo el Tathâgata, el que ha ido “a la otra orilla”, más allá, el que ha trascendido. Haciendo un ejercicio de nirukta o ‘falsa etimología’, a la manera del sánscrito budista, para añadir una nueva interpretación a las muchas que ya existen, sugerimos “el que se ha ido (gata) hacia lo que es Así (tatha)”, hacia Lo Trascendente, lo inefable (lo que es así —lo absoluto, de imposible descripción). La ‘otra orilla’, o allende el pesar, lo que no es ‘esta’ orilla, este mundo, que como sabemos, está impregnado en sufrimiento. Ido más allá de la contingencia. Hacia la Tathata, ‘la Asidad’, abstracto de ‘lo que es Así’. Existe incluso otra posible interpretación de la traducción, aún más interesante, ‘el que siempre está porque nunca se fue’. En mi opinión ese sería el corazón de la ‘experiencia metafísica’ budista y a la vez el camino hacia ella —la trascendencia—, el estar aquí (vivir en la contingencia), y sin embargo estar liberado de ella. Descubrir que la contingencia es sólo una imputación (namarupa, nombre y forma), no es real en última instancia. Usar de los nombres (o conceptos asignados a los fenómenos) y las formas (que aparecen ante nuestros sentidos), y no estar condicionado por ellos. Haber despertado del sueño de la ilusión, del ya no creer que los fenómenos son, en sí y por sí, que tan sólo están, fluyen: aparecen y cesan.
Eso es lo que el Buddha histórico enseñaba: que todos los fenómenos del mundo están impregnados en dolor, que la causa de esto es que surgen (samudaya) creando el deseo de que se queden los agradables y se retiren los desagradables; sin embargo esto puede cesar. De hecho cesa, nunca fue —en realidad— y eso es la expresión de trascendencia más grande. Lo que causa el sufrimiento es la ignorancia de esto. La trascendencia se produce con el reconocimiento, la consciencia, la experiencia de que todo ‘esto’ es ‘Así’, sin esencia propia. Justamente el nirvâna es la cesación del fuego de la existencia, del surgimiento, de la sensación de carencia expresada en términos de ‘me gusta’ (lo que necesito: a ello me apego) y ‘no me gusta’ (lo que no necesito: provoca mi aversión).
z
¿PORQUE MEDITAR ?
¿COMÓ SON LAS CLASES ?
¿CÓMO SON LAS TERAPIAS ?
¿HAY CLASES PERSONALES?
¿QUIÉN ENSEÑA ?
¿QUÉ ES EL BUDISMO ?
¿QUÉ LIBROS SE OFRECE ?
¿CÓMO SON LAS DONACIONES?
CONTÁCTENOS-ENLACES
gran film budista
SER FELIZ
Prof. Juan José Bustamante
“No hay camino a la felicidad.
La felicidad es el Camino”
EL BUDDHA .
¿Es la Felicidad es lo que le da sentido a la vida? Hay otras cosas que acostumbran buscarse en procesos análogos: riqueza, bienestar material, poder, conocimiento, etc. Sin embargo se observa que tales cosas no siempre proveen felicidad. A veces la previenen o impiden. Quizás podríamos decir que hay felicidad cuando hay sentido, cuando ya no falta nada (primordial) por inquirir —que todo lo demás no sería sino curiosidad, válida por supuesto— y que ya hay un ‘sentirse completo’, pues todo lo demás no sería sino
un ‘adorno’ —también correcto, de ajustarse a esa categoría mayor. Quizás esa búsqueda incluye la indagación por el bien y el mal, es decir no sólo lo que no nos hace daño, sino que además va más allá de ese par de opuestos, lo que nos permite liberarnos de ser esclavos de esas categorías —de toda categoría, en suma. Trascender. Y quizás también incluya la solidaridad con los otros seres, pues al ser felices nos convertiríamos en una fuente de inspiración y motivación para ellos, y quizás para la comunidad toda. La felicidad trascendente no puede ignorar el sufrimiento del otro. Pero es consciente del hecho que ese sufrimiento cesaría si el otro se diese cuenta de que al no faltarle nada —primordial, básico— no tendría por qué sufrir.
La frase del epígrafe, atribuida al Buddha, —parafraseando a Buddhagosha, no hay caminante, sólo camino. No hay alguien feliz, sólo felicidad— implica que el Budismo puede ser efectivamente un camino de felicidad. La felicidad no sólo es la meta, también es el medio mismo para lograrla. Siendo ya felices cada vez —todas las veces— nos establecemos en la felicidad definitiva. Un proceso logrado de búsqueda de sentido y trascendencia. Una búsqueda que primero es personal y luego se torna grupal, para quizás instalarse después como parte del tejido social (como pasó primero en los tiempos del Buddha histórico, Shakyamuni, y luego en los países que han llegado a ser ‘budistas’ —i.e. Sri Lanka, Mongolia, Birmania, Tailandia, China, Tíbet, etc.).
La experiencia del Buddha es la base del Budismo. Sorprende a veces como se puede ser teórico del Budismo sin interesarse por la experiencia misma del Despertar, sin intentar emularla. No sólo interesarse intelectualmente sino vivencialmente. Nuevos tiempos soplan en los claustros académicos, donde antes se consideraba muy mal visto que un erudito pudiera ‘comprometer su objetividad’ con una práctica ‘confesional’. Como el Budismo no es una confesión —no se basa en la fe— sólo se le puede comprender realmente acercándose a la experiencia misma de la Budeidad. Se comienza pues a trascender los límites académicos y aún confesionales, y se llega a considerar muy conveniente que un profesor de Budismo sepa de qué está hablando. ¿Después de todo, qué pasaría si se perdiese la memoria? ¿No quedarían sólo las experiencias más básicas? ¿Qué experiencia más radical —en la raíz— que la felicidad trascendente?
El Buddha se llamaba a sí mismo el Tathâgata, el que ha ido “a la otra orilla”, más allá, el que ha trascendido. Haciendo un ejercicio de nirukta o ‘falsa etimología’, a la manera del sánscrito budista, para añadir una nueva interpretación a las muchas que ya existen, sugerimos “el que se ha ido (gata) hacia lo que es Así (tatha)”, hacia Lo Trascendente, lo inefable (lo que es así —lo absoluto, de imposible descripción). La ‘otra orilla’, o allende el pesar, lo que no es ‘esta’ orilla, este mundo, que como sabemos, está impregnado en sufrimiento. Ido más allá de la contingencia. Hacia la Tathata, ‘la Asidad’, abstracto de ‘lo que es Así’. Existe incluso otra posible interpretación de la traducción, aún más interesante, ‘el que siempre está porque nunca se fue’. En mi opinión ese sería el corazón de la ‘experiencia metafísica’ budista y a la vez el camino hacia ella —la trascendencia—, el estar aquí (vivir en la contingencia), y sin embargo estar liberado de ella. Descubrir que la contingencia es sólo una imputación (namarupa, nombre y forma), no es real en última instancia. Usar de los nombres (o conceptos asignados a los fenómenos) y las formas (que aparecen ante nuestros sentidos), y no estar condicionado por ellos. Haber despertado del sueño de la ilusión, del ya no creer que los fenómenos son, en sí y por sí, que tan sólo están, fluyen: aparecen y cesan.
Eso es lo que el Buddha histórico enseñaba: que todos los fenómenos del mundo están impregnados en dolor, que la causa de esto es que surgen (samudaya) creando el deseo de que se queden los agradables y se retiren los desagradables; sin embargo esto puede cesar. De hecho cesa, nunca fue —en realidad— y eso es la expresión de trascendencia más grande. Lo que causa el sufrimiento es la ignorancia de esto. La trascendencia se produce con el reconocimiento, la consciencia, la experiencia de que todo ‘esto’ es ‘Así’, sin esencia propia. Justamente el nirvâna es la cesación del fuego de la existencia, del surgimiento, de la sensación de carencia expresada en términos de ‘me gusta’ (lo que necesito: a ello me apego) y ‘no me gusta’ (lo que no necesito: provoca mi aversión).
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LA SOCIEDAD KLEENEX Y EL HEDONISMO VACÌO

SACAD AL HOMBRE LO SUPERFLUO Y LE QUITAS PARTE DE SU HUMANIDAD
WILLIAM SHAKESPEARE
LA SOCIEDAD KLEENEX
Término Utilizado por el gurú de la POSTMODERNIDAD GILLES LIPOVETSKI
,autor de textos fundamentales como LA ERA DEL VACÍO,EL IMPERIO DE LO EFÍMERO,EL CREPÚSCULO DEL DEBER,LA TERCERA MUJER Y OTROS
El Término se refiere a que la SOCIEDAD funciona como MODA :CAMBIA TODO EL TIEMPO Y ES DESCARTABLE
La sociedad de consumo funciona sobre la base de la superficialidad
Preponderancia de la publicidad:COMUNICACIÓN FRÍVOLA
El consumo refuerza el deseo de bienestar individual,destruye las grandes pasiones
colectivas como los NACIONALISMOS O las REVOLUCIONES
SE HA IMPUESTO EL AMERICAN WAY OF LIFE:TELEVISIÓN,POP,ROCK,CONSUMO,COMIDA RÁPIDA,ECONOMÍA DE MERCADO.LOS EE.UU HAN IMPUESTO SUS GUSTOS A NÍVEL MUNDIAL
Como no todo es malo,se puede rescatar que en OCCIDENTE ocurre que en tiempos frívolos comoestos no ha habido guerras mundiales,ni conflictos mayores(muy diferente en Medio Oriente o en Africa)
LA HIPERMODERNIDAD de hoy te da una tranquilidad relativa.SE VALORA mucho el HEDONISMO PRESENTE,pero hay una gran ANSIEDAD POR EL FUTURO.A lo que hay que agregar que en ese hedonismo que se celebra en la mayoría de los casos no hay disfrute:se trata de un HEDONISMO VACÍO
Los medios de comunicación te hacen ver al lujo como algo accesible para todos-algo que históricamente
era la expresión de una jerarquía-.Se observa una democratización del deseo del lujo,se lo ve como un derecho.
viernes, 30 de octubre de 2009
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