sábado, 31 de octubre de 2009

LA FELICIDAD JA,JA,JA,JA :la felicidad segùn el budismo

NUEVO CURSO

¿PORQUE MEDITAR ?

¿COMÓ SON LAS CLASES ?

¿CÓMO SON LAS TERAPIAS ?

¿HAY CLASES PERSONALES?

¿QUIÉN ENSEÑA ?

¿QUÉ ES EL BUDISMO ?

¿QUÉ LIBROS SE OFRECE ?

¿CÓMO SON LAS DONACIONES?

CONTÁCTENOS-ENLACES







gran film budista




SER FELIZ


Prof. Juan José Bustamante

“No hay camino a la felicidad.
La felicidad es el Camino”
EL BUDDHA .



¿Es la Felicidad es lo que le da sentido a la vida? Hay otras cosas que acostumbran buscarse en procesos análogos: riqueza, bienestar material, poder, conocimiento, etc. Sin embargo se observa que tales cosas no siempre proveen felicidad. A veces la previenen o impiden. Quizás podríamos decir que hay felicidad cuando hay sentido, cuando ya no falta nada (primordial) por inquirir —que todo lo demás no sería sino curiosidad, válida por supuesto— y que ya hay un ‘sentirse completo’, pues todo lo demás no sería sino




un ‘adorno’ —también correcto, de ajustarse a esa categoría mayor. Quizás esa búsqueda incluye la indagación por el bien y el mal, es decir no sólo lo que no nos hace daño, sino que además va más allá de ese par de opuestos, lo que nos permite liberarnos de ser esclavos de esas categorías —de toda categoría, en suma. Trascender. Y quizás también incluya la solidaridad con los otros seres, pues al ser felices nos convertiríamos en una fuente de inspiración y motivación para ellos, y quizás para la comunidad toda. La felicidad trascendente no puede ignorar el sufrimiento del otro. Pero es consciente del hecho que ese sufrimiento cesaría si el otro se diese cuenta de que al no faltarle nada —primordial, básico— no tendría por qué sufrir.

La frase del epígrafe, atribuida al Buddha, —parafraseando a Buddhagosha, no hay caminante, sólo camino. No hay alguien feliz, sólo felicidad— implica que el Budismo puede ser efectivamente un camino de felicidad. La felicidad no sólo es la meta, también es el medio mismo para lograrla. Siendo ya felices cada vez —todas las veces— nos establecemos en la felicidad definitiva. Un proceso logrado de búsqueda de sentido y trascendencia. Una búsqueda que primero es personal y luego se torna grupal, para quizás instalarse después como parte del tejido social (como pasó primero en los tiempos del Buddha histórico, Shakyamuni, y luego en los países que han llegado a ser ‘budistas’ —i.e. Sri Lanka, Mongolia, Birmania, Tailandia, China, Tíbet, etc.).

La experiencia del Buddha es la base del Budismo. Sorprende a veces como se puede ser teórico del Budismo sin interesarse por la experiencia misma del Despertar, sin intentar emularla. No sólo interesarse intelectualmente sino vivencialmente. Nuevos tiempos soplan en los claustros académicos, donde antes se consideraba muy mal visto que un erudito pudiera ‘comprometer su objetividad’ con una práctica ‘confesional’. Como el Budismo no es una confesión —no se basa en la fe— sólo se le puede comprender realmente acercándose a la experiencia misma de la Budeidad. Se comienza pues a trascender los límites académicos y aún confesionales, y se llega a considerar muy conveniente que un profesor de Budismo sepa de qué está hablando. ¿Después de todo, qué pasaría si se perdiese la memoria? ¿No quedarían sólo las experiencias más básicas? ¿Qué experiencia más radical —en la raíz— que la felicidad trascendente?

El Buddha se llamaba a sí mismo el Tathâgata, el que ha ido “a la otra orilla”, más allá, el que ha trascendido. Haciendo un ejercicio de nirukta o ‘falsa etimología’, a la manera del sánscrito budista, para añadir una nueva interpretación a las muchas que ya existen, sugerimos “el que se ha ido (gata) hacia lo que es Así (tatha)”, hacia Lo Trascendente, lo inefable (lo que es así —lo absoluto, de imposible descripción). La ‘otra orilla’, o allende el pesar, lo que no es ‘esta’ orilla, este mundo, que como sabemos, está impregnado en sufrimiento. Ido más allá de la contingencia. Hacia la Tathata, ‘la Asidad’, abstracto de ‘lo que es Así’. Existe incluso otra posible interpretación de la traducción, aún más interesante, ‘el que siempre está porque nunca se fue’. En mi opinión ese sería el corazón de la ‘experiencia metafísica’ budista y a la vez el camino hacia ella —la trascendencia—, el estar aquí (vivir en la contingencia), y sin embargo estar liberado de ella. Descubrir que la contingencia es sólo una imputación (namarupa, nombre y forma), no es real en última instancia. Usar de los nombres (o conceptos asignados a los fenómenos) y las formas (que aparecen ante nuestros sentidos), y no estar condicionado por ellos. Haber despertado del sueño de la ilusión, del ya no creer que los fenómenos son, en sí y por sí, que tan sólo están, fluyen: aparecen y cesan.

Eso es lo que el Buddha histórico enseñaba: que todos los fenómenos del mundo están impregnados en dolor, que la causa de esto es que surgen (samudaya) creando el deseo de que se queden los agradables y se retiren los desagradables; sin embargo esto puede cesar. De hecho cesa, nunca fue —en realidad— y eso es la expresión de trascendencia más grande. Lo que causa el sufrimiento es la ignorancia de esto. La trascendencia se produce con el reconocimiento, la consciencia, la experiencia de que todo ‘esto’ es ‘Así’, sin esencia propia. Justamente el nirvâna es la cesación del fuego de la existencia, del surgimiento, de la sensación de carencia expresada en términos de ‘me gusta’ (lo que necesito: a ello me apego) y ‘no me gusta’ (lo que no necesito: provoca mi aversión).












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LA SOCIEDAD KLEENEX Y EL HEDONISMO VACÌO





SACAD AL HOMBRE LO SUPERFLUO Y LE QUITAS PARTE DE SU HUMANIDAD
WILLIAM SHAKESPEARE

LA SOCIEDAD KLEENEX

Término Utilizado por el gurú de la POSTMODERNIDAD GILLES LIPOVETSKI
,autor de textos fundamentales como LA ERA DEL VACÍO,EL IMPERIO DE LO EFÍMERO,EL CREPÚSCULO DEL DEBER,LA TERCERA MUJER Y OTROS

El Término se refiere a que la SOCIEDAD funciona como MODA :CAMBIA TODO EL TIEMPO Y ES DESCARTABLE

La sociedad de consumo funciona sobre la base de la superficialidad

Preponderancia de la publicidad:COMUNICACIÓN FRÍVOLA

El consumo refuerza el deseo de bienestar individual,destruye las grandes pasiones
colectivas como los NACIONALISMOS O las REVOLUCIONES

SE HA IMPUESTO EL AMERICAN WAY OF LIFE:TELEVISIÓN,POP,ROCK,CONSUMO,COMIDA RÁPIDA,ECONOMÍA DE MERCADO.LOS EE.UU HAN IMPUESTO SUS GUSTOS A NÍVEL MUNDIAL

Como no todo es malo,se puede rescatar que en OCCIDENTE ocurre que en tiempos frívolos comoestos no ha habido guerras mundiales,ni conflictos mayores(muy diferente en Medio Oriente o en Africa)

LA HIPERMODERNIDAD de hoy te da una tranquilidad relativa.SE VALORA mucho el HEDONISMO PRESENTE,pero hay una gran ANSIEDAD POR EL FUTURO.A lo que hay que agregar que en ese hedonismo que se celebra en la mayoría de los casos no hay disfrute:se trata de un HEDONISMO VACÍO

Los medios de comunicación te hacen ver al lujo como algo accesible para todos-algo que históricamente
era la expresión de una jerarquía-.Se observa una democratización del deseo del lujo,se lo ve como un derecho.

viernes, 30 de octubre de 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

MÙSICA PERUANA EN ESTA SEMANA DE HALLOWEEN

un humilde homenaje a
DOS GRANDES DE LA MÙSICA CRIOLLA-COSTEÑA-


-ESTÀ CANCIÒN NI LA BASURA DE ALAN LA CONTAMINARÀ-









ZAMBO,LA MEJOR VOZ MASCULINA DEL CRIOLLISMO








................





LA MAYOR VOZ FEMENINA DE LA MÙSICA CRIOLLA DE LEJOS
GRANDE REINA











sábado, 24 de octubre de 2009

:PIEDRA DE SOL,OCTAVIO PAZ

Poema Piedra de Sol
de Octavio Paz




La treizième revient...c'est encor la première;
et c'est toujours la seule-ou c'est le seul moment;
car es-tu reine, ô toi, la première ou dernière?
es-tu roi, toi le seul ou le dernier amant?
Gérard de Nerval (Arthémis)


Un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,

tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra ue avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,

escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
¿hacía planes
para el verano? y todos los veranos?
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto ?siempre un cuarto?
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños ? "ya es muy tarde"
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total...
cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,

todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo predilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombre de los hombres,
al hombre de sí mismo,
se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
"déjame ser tu puta", son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas" (el sol nace,
morir es despertar: "Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida"),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
?el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,
la mandíbula rota entre las manos?,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacados en la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima...
son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima...
¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?

no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuando somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida ?pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos?,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,

Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chofer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias . . .

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:

México, 1957





GLOBALIZACIÒN O IMPERIALISMO SOLAPA?








El proceso de globalización es el proceso de reproducción imperialista en el estadio actual del capitalismo como régimen histórico de producción. La globalización, como el capitalismo en general y la fase imperialista en particular supone el desarrollo desigual, la polarización, la exclusión, en suma, la globalización restringida, porque sólo alcanza a unos pocos beneficiarios.
Hay, entonces, frenos y limitaciones a la globalización. Unos, de carácter más objetivo y otros, de carácter subjetivo o voluntario como las resistencias a la desnacionalización, a la pérdida del control democrático, a la exclusiva lógica mercantil y del beneficio privado, a la pérdida de identidad sociocultural, a las privatizaciones de las empresas del Estado, a la desregulación laboral. El conjunto de efectos "perversos" de la globalización son en realidad efectos perversos del imperialismo y el desarrollo desigual y combinado que generan el aumento de la polarización, la fragmentación social, la desregulación, la competencia alocada, el aumento del desempleo y de la economía informal, el aumento de la presión medioambiental, entre otros daños a la humanidad y a los hombres y las mujeres que no integran el privilegiado grupo dominante de cada uno de los países.
Y por ende debemos tener claro que esta mundialización desigual, que esta llamada globalización que es una fase nueva de expansión imperialista no es el único camino que le queda a nuestra gente. Que es posible resistirlo y que por lo tanto en absoluto está predeterminado y en absoluto es la única manera de ver el mundo. Tampoco es verdad que esta globalización imponga límites insalvables a nuestros países para mejorar la calidad de vida y redistribuir el ingreso.
Otros caminos son posibles para mundializar en beneficio no de unos pocos sino en beneficio de la Humanidad toda. Y para ello es necesario organizarse, resistir, abrir el paso a nuevas y viejas formas de organización social, económica y política, y sobre todo globalizar la resistencia mundial, unir a las mujeres y los hombres que en muy diferentes lugares quieren un mundo distinto.

Porque estoy convencido de que debemos librar una gran batalla contra el pensamiento dominante para ubicar la realidad en sus justos términos y en esa batalla ideológica recuperar categorías que hemos perdido y que son claves para entender los males que aquejan a una parte de nuestros conciudadanos. Y comprender la esencia del proceso de dominación en la economía mundial y desde allí la que existe dentro de nuestra economía nacional es una de esas claves
Pero para empezar es necesario que recuperemos el lenguaje que perdimos y por ello cuando hablemos del mundo en expansión, no hablemos de globalización sino llamémosle a este intento expansionista por su verdadero .


viernes, 23 de octubre de 2009

SOBRE VELASCO,NELSON MANRIQUE






♣ REFORMAS DE JUAN VELASCO ALVARADO ANALIZADAS POR NELSON MANRIQUE


"Hace 41 años se alzaron los cholos"





Las huellas profundas que han dejado en la sociedad las reformas emprendidas hace cuatro décadas por el gobierno militar son analizadas aquí por el historiador Nelson Manrique.

Por Edmundo Cruz
¿Un retroceso o una revolución? ¿Qué fue el gobierno militar de Velasco Alvarado?

–Fue el proceso de cambios más importante de la República. De 1821 a 1865 habíamos tenido solo presidentes militares y a lo largo del siglo XX unos pocos civiles. Vivíamos en una sociedad oligárquica. El poder lo detentaba una oligarquía asentada en la tierra. Las finanzas iban asociadas a terratenientes y gamonales del interior. En América Latina se aceptaba que cualquier cambio profundo en un país de la región pasaba por una revolución antioligárquica.

–¿Esa revolución llegó tarde a Perú?

–Definitivamente. Grupos revolucionarios populistas la llevaron a cabo en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Lázaro Cárdenas en México, el MNR en Bolivia, Aguirre Cerda en Chile. En el Perú esas fuerzas fueron tempranamente derrotadas. El Partido Socialista con la muerte de Mariátegui y la corriente ultraizquierdista del Partido Comunista que lo aisló y lo marginó. El Apra fue batida en la guerra civil del 32-33 y en la clandestinidad del 30 al 56. Campeaba el militarismo cerrado a la crítica, a la disidencia, al pensamiento libre y la transformación.

–¿Cómo así ese vacío lo intentó cubrir una dictadura militar?

–El gobierno de Velasco fue una dictadura militar atípica. Se preparó en los años 40 y 50. En 1940 éramos un país eminentemente serrano e indígena. El 67 por ciento de los 7 millones de peruanos vivíamos en la sierra. En ese momento se produjo una ruptura en la relación hombre-tierra. Quiero decir que la tierra agrícola existente ya no era suficiente, no alcanzaba.


–Habla de ruptura, ¿por qué?

–Porque la falta de tierras tuvo dos grandes impactos. Millones de personas abandonaron el campo, la tierra, y emigraron a las ciudades, a la costa, invadieron terrenos y formaron barriadas. Mientras, los que se quedaron en el campo desataron el más grande movimiento de toma de tierras entre el 56 y el 64, algo que no se veía desde los tiempos de Túpac Amaru. La reforma agraria de Velasco culminó ese proceso, pero ya las movilizaciones anteriores habían herido de muerte al latifundio.
Los militares pedían cambios

–Recuerdo que había consenso sobre la necesidad de los cambios.

–Sí, fue extraordinario, con excepción de la oligarquía todo el mundo los pedía. En 1958, vino la Misión Lebret (del dominico francés Joseph Lebret) y planteó la necesidad de una reforma del agro y del Estado, y de cambios estructurales profundos. La Democracia Cristiana fundada en 1956 bajo el padrinazgo de Bustamante y Rivero demandó lo mismo. Haya de la Torre se alió con Manuel Prado y poco más tarde con Manuel Odría. El espacio del centro dejado por el Apra al correrse a la derecha y aliarse con la oligarquía fue cubierto por los nuevos partidos de clase media todos los cuales exigían cambios: Acción Popular, Democracia Cristiana, Movimiento Social Progresista. Hasta los militares, con el CAEM (Centro de Altos Estudios Militares) como laboratorio de gestión gubernamental, concluyeron que la seguridad nacional e internacional tenía como prerrequisito la integración y esta era imposible sin desarrollo.

–En 1962, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas cuestionó la permanencia de la IPC (Internacional Petroleum Company) en La Brea y Pariñas.

–No solo eso. Hicieron la reforma agraria en el valle de La Convención y Lares y crearon el Instituto Nacional de Planificación. Pasó desapercibido, pero es claro que apuntaban no a un golpe de estado clásico, sino a un gobierno institucional de la Fuerza Armada que llevara a cabo reformas estructurales.

Responsabilidad del Apra

–¿Por qué los partidos fueron incapaces de hacer esas reformas democráticas?

–En eso el Apra tiene una responsabilidad grande. Julio Cotler menciona la pregunta que le hizo a Haya de la Torre: ¿Por qué usted se alió con la oligarquía en lugar de hacer la revolución? Haya le respondió: Porque tuve un error de apreciación, pensé que la oligarquía era más fuerte. Asumiendo que era muy fuerte creyó que había que ser aceptable con ella. Increíble, en 1963, el Apra llevó en sus listas a los candidatos del Movimiento Democrático Peruano, el partido del banquero Manuel Prado, y en el Parlamento se alió con la Unión Nacional Odriísta. Es conocido también el encuentro de Haya de la Torre con Juan Gonzalo Rose en un coctel. Rose había sido aprista y fue perseguido. Haya lo reconoció y le dijo: “Usted fue aprista”. Rose le contestó: “Usted también”.

–Tampoco los partidos de izquierda cumplieron su papel…

–Es que eran partidos muy pequeños. El Partido Comunista estaba desprestigiado por su alianza con la oligarquía financiera (régimen de Manuel Prado) y su actitud contemplativa con el dictador Manuel Odría. El Movimiento Social Progresista contaba con excelentes intelectuales como los hermanos Salazar Bondy y profesionales promotores del Instituto de Estudios Peruanos, pero no tenía arraigo. Las organizaciones partidarias de la revolución armada, el MIR y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), montaron guerrillas pero fueron aplastadas rápidamente en 1965.

–Se dice que esas experiencias dejaron huella en la oficialidad.

–Cierto. Poco después Velasco Alvarado reconoció en un discurso que cuando salieron a reprimir a las guerrillas aplastaron a los guerrilleros pero se dieron cuenta de que estos tenían razón en términos de que la situación del país era insostenible y que los cambios eran necesarios. También en una entrevista concedida a César Hildebrandt, Velasco respondió que en el Perú era necesario hacer una revolución desde arriba para que no estallara la revolución desde abajo.








Sendero y la reforma agraria

–Pero estalló Sendero Luminoso en 1980. ¿Qué hubiera pasado si Velasco no hubiera emprendido la reforma agraria?


–Con todas sus imperfecciones y defectos, el hecho de que en 1969 Velasco emprendiera una reforma agraria radical, le quitó base social a Sendero Luminoso. Creo que Sendero habría sido prácticamente incontrolable si no se hubiese hecho esa reforma agraria. Esa reforma agraria fue un elemento fundamental para que Sendero Luminoso no avanzara más allá de donde llegó. ¿Qué hace Sendero? ¿Intenta proseguir la reforma agraria incompleta bloqueada por la burocracia estatal? No. Sendero no quiere hacer una reforma agraria campesina democrática. Sendero más bien quiere convertirla en una guerra popular.

–A la luz del tiempo, ¿como analiza la nacionalización y estatización de los recursos estratégicos?

–Hay que poner esas medidas en el contexto de su época. Vistas con los ojos de hoy fue un tremendo error la estatización de todo, pero vale recordar que esa era la receta promovida en América Latina no solo por los partidos de izquierda, sino por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina, organismo regional de la ONU). La industrialización, las nacionalizaciones, la estatizaciones de los recursos estratégicos, la acumulación desde el Estado, esa era la receta clásica. Fue un error, pero fue un error que corresponde a su época.

El fantasma actual del racismo

–La reforma de la empresa mediante la creación de las comunidades laborales fue una reforma singular del velasquismo.


–Cierto, las comunidades industrial, minera, pesquera, fueron una novedad, un intento de conciliación de clases, la ilusión de dar participación a los trabajadores en la gestión y en las utilidades. Carlos Delgado decía: cuando los trabajadores lleguen al 50 por ciento del capital el capitalismo habrá desaparecido porque la empresa ya no es de los capitalistas sino de los trabajadores. No es así y el fracaso de esto tiene que ver no solo con razones económicas sino étnicas.

–¿Cómo étnicas?

–Carmen Rosa Balbi, en una excelente investigación, entrevistó a muchos empresarios y encontró que se negaban a sentarse a discutir con los trabajadores no tanto por las reivindicaciones económicas sino porque suponía el trato con los cholos. No podían tratarlos en condiciones de igualdad. Para ellos era intolerable que esta gente estuviera en los directorios de las empresas. Creo que por esto Velasco se convirtió en la bestia negra de la burguesía.

–¿No eran reformas que afectaban el capital?

–Velasco trató de crear un capitalismo nacional, los Romero, Raffo, Brescia, prosperaron y se desarrollaron. Drasinower, Moraveco eran engreídos de la junta militar de gobierno. Velasco no era antiburgués, pero, como dirían nuestras abuelitas, con Velasco la gente se olvidó cuál era su lugar. Se alzaron los cholos.

Perfil

• Nombre:Nelson Saúl Manrique Gálvez.
• Lugar y fecha de nacimiento:Huancayo, 31 de diciembre de 1947.
• Estudios: Universidad Agraria La Molina.
• Grados: Doctor en Historia y Civilización, en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, 1988. Magíster en Sociología, en la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1979.
• Publicaciones: Autor de una veintena de libros, más de un centenar de ensayos en revistas académicas nacionales y extranjeras sobre historia social, cultura, violencia política, nuevas tecnologías de la comunicación y la sociedad de la información. Actualmente tiene en prensa un libro titulado “Usted fue aprista”. Bases para una historia crítica del Apra.
• Profesión: Sociólogo, historiador y periodista. Docente universitario. Profesor principal de la Pontifica Universidad Católica del Perú. Profesor visitante en diversas universidades de América y Europa. Autor de una columna de opinión semanal en el diario “La República”.

EL MITO DE QUE VELASCO ARRUINÓ EL AGRO

El argumento de que la Reforma Agraria de Velasco Alvarado arruinó el agro peruano y que éste era una maravilla al momento que se dictó la ley, es un mito. Es lo que sostiene Nelson Manrique en su libro “Usted fue aprista”, próximo a aparecer. No es un decir. El autor rescata cifras oficiales y contundentes sobre rangos económicos básicos.

EXPORTACIONES

Los detractores de la reforma agraria afirman que ésta trajo abajo las exportaciones de productos agropecuarios. Las estadísticas oficiales indican lo contrario.

Entre 1955 y 1969 la exportación de productos agropecuarios bajó de 45.1 millones de dólares a 16.3 millones. Las exportaciones se habían reducido a la tercera parte antes de la reforma y no después.

En ese mismo periodo las exportaciones en general crecieron, pero ese crecimiento no lo alimentó el agro, sino las exportaciones pesqueras que subieron de 4.7 a 25.6 millones de dólares, y las mineras de 45 a 55 millones de dólares.